Participante – ¿Cómo explicarse a las personas dormidas que se levantan por la noche y hacen cosas? … comer, conversar, sentarse, poner la televisión, ver la televisión, por ejemplo. ¿En ese estado [sonambulismo] todavía no hay ausencia de mente?
César – Obviamente, no.
Participante – Pero esas personas no son conscientes de eso, por eso lo están haciendo.
César – Correcto, pero ¿son ellos los que están haciendo la pregunta?
Participante – Es mía porque es algo que yo he vivido y he pasado, pero primero quiero hacer esa para suavizar la última pregunta. Yo me pregunto esto César, ¿cómo puedo hacer eso [el sonambulismo], ¿cómo soy capaz de levantarme y hacer algo, si dices que mientras se duerme la mente también está presente?, ¿cómo es posible que soy capaz de levantarme y hacer algo [mientras estoy dormido]? Esa parte no la entiendo…
César – [El sonambulismo] es una especie de trance, Ramana Maharshi cerraba los ojos, perdía conciencia de cuerpo y cuando los abría, el cuerpo estaba sentado en otro lugar. Pero, ¿por qué tanta curiosidad al respecto?
Participante – Porque… aquí viene el punto, César, porque me pregunto, porque – creo que a muchos les ha pasado – he soñado que estaba teniendo relaciones sexuales y logrando un orgasmo dentro del sueño…
César –¿Y?… Es tan ilusorio como el orgasmo de la vigilia.
Participante – ¿En qué estado se produce eso?
César – En la vigilia o en el sueño onírico…
Participante – Pero en la vigilia yo tengo control de eso… no porque esté viendo algo en la televisión…
César – [Risas] … Crees que tienes control en la vigilia. Crees que tienes control en la vigilia. Realmente no lo tienes. Ambos estados [vigilia y sueño onírico] son ilusorios, ¿para qué preocuparse por ello? ¿Por qué no saber quién soy realmente? Si sabes quién eres realmente todo eso pierde su relevancia. Al ser ilusorio pierde su relevancia.
Participante – Bueno, César…
César – Toda tu atención e interés está en la mente. Es una trampa, un error, que todo tu interés esté en la mente, bien sea en el estado de vigilia o en el estado de sueño onírico. El que está interesado en la mente es la mente. En el sueño profundo la mente no puede hacer la pregunta porque la mente desaparece en el sueño profundo, se sumerge en su Fuente. En el sueño profundo la mente está no solamente quieta, sino inconsciente; en la vigilia, la idea es que se mantenga quieta y consciente.
Participante – Entonces, ¿no tenemos control de la mente?
César – ¿Quién tiene el control de la mente? ¿Quién tiene el control? No sé si entiendes la pregunta. Yo te pregunto ¿quién tiene el control? ¿cuál es la respuesta? La respuesta es “yo”, ¿cierto?, … ¿sí o no?
Participante – Pero, en cosas evidentes…
César – No, no, no, no, … estás huyendo, inteligentemente e inconscientemente, a la pregunta: ¿quién está en control, o quién cree que está en control? ¿Cuál es la respuesta a esa pregunta?
Participante – La respuesta es “yo”.
César –¿Y eso no es un pensamiento? ¿Cómo un pensamiento puede estar en control de nada? ¿Ni siquiera tiene el control de aparecer o desaparecer por sí mismo?
Participante – Pero, mira… tomando lo mismo que te dije, César, porque me ha pasado, tomando el mismo ejemplo que te puse: cuando yo he tenido esos sueños, cuando he estado en el punto de tener el orgasmo me ha sucedido que en ese momento despierto automáticamente y detengo ese orgasmo, por ponerte un ejemplo, para darte una respuesta, …
César –¿En el sueño o en la vigilia?
Participante – En el sueño.
César – Ok, la pregunta sigue siendo la misma, … ¿y?, ¿qué hay de relevante en eso? Es una ilusión… estás completamente encantado con tu propia ilusión, por eso tanta insistencia acerca del fenómeno que crea la ilusión.
Participante – Perdón, te lo planteo de esta forma: si los pensamientos surgen de la Consciencia,
César – Correcto.
Participante – … y no de la mente, …
César – Correcto.
Participante – … entonces, ¿Cómo la Consciencia me va a traer esa experiencia?
César – La Consciencia no hace nada, sino que es el poder ilusorio de la mente el que aparece y desaparece de manera espontánea, eso es todo. Ninguno de los dos [Consciencia y mente] están en control de nada, la manifestación es espontánea y la Consciencia es libre de esfuerzo. La identificación con el cuerpo, tanto en la vigilia como en el sueño onírico, es la que te hace creer que eres el cuerpo, el hacedor y, por ende, que estás en el control. Ni siquiera tienes el control de decir que estás en control, no tienes ni el libre albedrío como para decir que tienes libre albedrío… ¿Qué tal?
Si supieras que tu Realidad es la Consciencia, entonces la pregunta no surgiría… porque ya, al ser todo fenómeno algo mental y, por ende, ilusorio, ¿a quién le importa [el fenómeno] si es ilusorio? Si fuera real, pues bueno… habría que preocuparse por ello porque sería real, pero al ser ilusorio… nadie se preocupa por lo que pasó en el sueño cuando despierta, ¿no es verdad?
Participante – Sí.
César – Pero cuando despiertas a tu Realidad en la vigilia, entonces también dejas de preocuparte por la vigilia (que es otra forma de sueño). La vigilia es el sueño número uno y el sueño onírico es el sueño número dos; los dos son ilusorios, pero crees que son reales, por eso surge la pregunta, por eso surge el comentario, por eso el interés acerca de ello.
Participante – Si en el sueño con sueños ya hay ausencia parcial de mente, … quizás no total, pero sí parcial, ¿no es cierto?
César – No, no hay nada [de ausencia] parcial de mente, la mente está ahí en todo su esplendor como sueño onírico, es un estado mental donde la mente está activa.
Participante – Pero, ¿cómo me explico a ese sonámbulo que se levanta dormido y ni, aunque le hablen, …? Esa persona no entiende porque está en ese estado.
César – Primero ve si alguien te pregunta algo acerca de ello, porque quieres responder una pregunta que ni siquiera te han hecho.
Participante – Pero eso es así… hay gente que estando dormida se levanta y hace cosas…
César – Esa mente [en la persona sonámbula] todavía está funcionando de una forma sutil, puede que la persona que esté en ese sonambulismo no se dé cuenta. La persona está como en una especie de trance, eso es todo.
Participante – Ok, volviendo al origen, lo que te decía del sonambulismo no te entendí bien ahí … ¿que la mente experimenta al cuerpo a través de los pensamientos?, ¿no es así?
César – No, el cuerpo es un pensamiento. La mente es el cuerpo grosero, lo material (esto que está aquí), el mundo, lo tangible. Y, la mente también es el cuerpo sutil, que son los pensamientos, las tendencias, los recuerdos, los deseos, el intelecto, el conocimiento, la memoria, el ego… O sea, la mente tiene una aspecto material (físico, grosero, tangible) y tiene un aspecto sutil. En el sueño profundo ambos [la vigilia y el sueño onírico] pasan a un estado que se llama latente o potencial, están allí en una forma [cuerpo] causal; y, luego, se extienden de nuevo como la vigilia y el sueño onírico; es un proceso de expansión y contracción de la mente.
Pero todo el mundo, encantado con la mente, se olvida de lo más obvio, que es la presencia de la Consciencia de la mente. Por ende, no son conscientes de que son esa Consciencia. Por eso es que hay tanta pregunta acerca de lo ilusorio, de lo fenoménico.
Participante – Y esos fenómenos, ¿por qué se producirían?, porque uno todavía está muy…
César – El problema no es que se produzca o no se produzca el fenómeno. La pregunta es ¿por qué me interesa el fenómeno?… porque creo ser parte del fenómeno y creo que estoy en control del fenómeno y que tengo el conocimiento acerca del fenómeno (y todo esto también es otro fenómeno). Pensar acerca del fenómeno, creer que estoy en control del fenómeno, y [creer] que tengo conocimiento acerca del funcionamiento del fenómeno, … todo eso es parte del fenómeno, por lo tanto, es parte de la ilusión.
Participante – Quizás, el darnos cuenta de eso nos ayudaría a ver que no tenemos control de nada porque, en el ejemplo que te estoy poniendo no hay control, y lo mismo pasa en la vigilia, que tampoco tenemos control, ¿sería una forma de – por así decirlo – que se nos envía un mensaje para que nos demos cuenta realmente de que no tenemos el control absolutamente de nada?
César – Control o no control da igual. Uno es la Consciencia. Y, si sabes que eres la Consciencia, la pregunta acerca de si hay o no hay control simplemente no surge.
La intención de la respuesta es sacarte de la cabeza y llevarte al corazón, pero parece que todavía estás muy interesado en la cabeza, en la mente.
Participante – Tiene que ser, claro…
César – Lo es.
La mente, la mente, la mente, la mente, la mente… Mente tramposa, mente engañosa. Nos hace creer que esto es real y que estamos limitados a ello.
Pensar que una persona tiene libre albedrío es igual que pensar que el río tiene libre albedrío de fluir por su cauce hacia el mar, … o pensar que el viento tiene libertad de soplar hacia el norte o al sur, al este o al oeste, a 10 km por hora o a 100 km por hora, … es como creer que el sol tiene el libre albedrío de brillar, o que las mareas [son libres] de subir y bajar, o el árbol de crecer, etc, etc, etc.
La idea de libre albedrío individual es debido a la identificación con el cuerpo: “yo soy un individuo, por lo tanto, yo tengo una conciencia individual y tengo libre albedrío para moverme a la izquierda, a la derecha o por donde me plazca porque estoy separado de los demás y [estoy separado] de un Poder superior.”
Ese Poder superior es el que hace que todo suceda, pero no porque lo quiere, sino porque simplemente existe: porque la Consciencia es, todo lo demás puede ser.
Participante – Gracias César.
Transcripción del extracto del Satsang del 6 de julio 2025 publicado en el canal de YouTube de César Teruel como 06-07-2025 Español – English 2 Parte.
Segunda reunión. Tiempo – Minuto 35:50 a minuto 49:45.
https://www.youtube.com/watch?v=yUha0xAqLTg
¿Libre albedrío y control? ¿Por qué te interesan tanto los fenómenos?
Ver video clip de la transcripción.
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