The Mountain Path, 1979, p. 154

Cuando acudí a Bhagavan (Ramana Maharshi), él estaba sentado como una roca… Su mirada inquebrantable estaba llena de gracia, compasión y una sabiduría serena. Permanecí a su lado. Tras dirigirme una mirada, abrió la puerta de mi Corazón y yo también me vi establecido en su estado. Permanecí así durante ocho horas, absolutamente libre de fatiga, pero lleno de una paz y una absorción totales. En aquellos días, Bhagavan solía abrir nuestros Corazones con una simple mirada llena de gracia, y eso nos transformaba. No había necesidad de formular pregunta alguna, pues con su mirada nos hacía semejantes a él. (The Mountain Path, 1979, p. 154) ~ Mastan Swami

Cuando llegué a Bhagavan Ramana, estaba sentado como una roca

Cuando llegué a Bhagavan Ramana, estaba sentado como una roca… [Su mirada inquebrantable] estaba llena de gracia, compasión y sabiduría firme. Me quedé a su lado. Tras mirarme, abrió la puerta de mi corazón y también me establecí en su estado. Permanecí así durante ocho horas, sin ninguna fatiga, pero lleno de total absorción y paz. Bhagavan solía abrir nuestros corazones con una simple mirada amable, y nos transformó. No hubo necesidad de preguntas, ya que, con su mirada, nos hizo como él mismo.

~ Mastan Swami