Extracto del Satsang del 20 de diciembre de 2024 publicado en el canal de YouTube de César Teruel como 20-12-2024 Español.
El deseo, indiferentemente de cuál sea…
Pregunta – Uno de los cambios que te quería comentar es la falta de deseo en el tema de las relaciones sexuales, … [quería preguntarte] a ver si es normal o no es normal, …
César – La falta de deseos, en general, es síntoma de que la mente se está debilitando. La ausencia de deseos es síntoma de que el ego desapareció, al menos temporalmente.
Pregunta – … Sí, temporalmente tiene que ser, … no creo que en tampoco tiempo haya podido yo … Te quería comentar esto porque me pasa …, está aquí mi pareja al lado mío y te lo estoy comentando porque … porque pasa eso… no lo puedo evitar.
César – Sí, habría que entender qué significa “deseo” realmente. Deseo no es que “yo quiero algo”, o “yo no quiero algo”. “No quiero” también es una forma de deseo… “No deseo” es una forma de deseo…
Cuando digo “ausencia de deseos” me refiero a la ausencia de deseo y [ausencia] de no deseo. Entonces, que “yo quiera algo” no es el problema. El deseo se convierte en un problema cuando no puedo dejar de pensar en un objeto o en alguien basado en [creer] en la falsa premisa de que cuando yo obtenga ese algo o ese alguien o, [cuando] me deshaga de ese algo o de ese alguien… voy a ser feliz… confundiendo el placer o la ausencia de dolor como [si fueran la] felicidad. El placer no tiene nada de malo. La búsqueda de placer como el objeto de la felicidad es el problema, es lo que causa la adicción o el apego al objeto del deseo, donde creo que no puedo vivir sin él o sin ello…
Pregunta – No, yo creo que no es el caso. No es una adicción a desear o no desear nada. No sé, me sale espontáneamente así, lo siento así … es una ausencia de deseo… lo puedo catalogar así, … Ya sé que igual me repito o no te comprendo totalmente lo que me quieres decir, pero no lo veo como un defecto, o como una tara, o como algo negativo, o algo positivo, tampoco lo veo así. No lo veo ni positivo, ni negativo, simplemente me surge así y así te lo manifiesto …
César – Muy bien. No puedo decir ni que esté bien ni que esté mal. Solamente puedo darte la explicación que ya te di…
Pregunta – Vale. Muchas gracias, César.
César – A la orden…
César – Puedo dar cualquier respuesta a cualquier tema, ahora, el cómo la gente lo interprete y lo exprese después, … eso se me va de las manos. El sexo no es un obstáculo para el autoconocimiento… para nada. La promiscuidad, sí. Es decir, solo la búsqueda de placer en una persona [buscar a una persona sólo por placer], el estar utilizando a una persona como un instrumento para mi beneficio personal… y ya no tengo en cuenta el resto de las cualidades o atributos de la otra persona.
Continuación de la conversación 15 minutos después, en el tiempo: 1:36: 50
Pregunta – ¿Me puedes repetir otra vez, por favor, lo que me has dicho sobre el deseo sexual, que me he quedado un poco confuso? ¿La ausencia de deseo sexual…?
César – No quiero tocar el tema en particular, … porque si no sería ya muy personal, tendría que ver si es una cuestión personal, si es una cuestión de atracción física, si es una cuestión biológica, si es una cuestión… y no es realmente lo que yo hago, lo que se hace acá. Solamente puedo tratar de colocarlo del modo lo más impersonal posible. Enfocarlo en el sentido de deseo, indiferentemente de qué deseo sea…
Pregunta – Sí, primordialmente eso es lo que más me interesa.
César – Deseo no es que “quiero algo” o que “no quiero algo”. Deseo es esa insistencia en experimentar algo a través de los sentidos bajo la falsa promesa de que cuando lo perciba a través de los sentidos, o lo experimente, entonces [crea que] voy a ser feliz… o, si es algo desagradable, cuando lo deje de percibir a través de los sentidos, entonces [crea que] voy a ser feliz … Es la insistencia, es la ilusión de que la felicidad deriva del objeto del deseo (… o la paz, o el amor). [Las percepciones de los sentidos] son todas experiencias sensoriales, y ninguna es ni buena ni mala, … Lo que se percibe a través de los sentidos no es ni bueno ni malo. Los sentidos no son ni buenos ni malos, el cuerpo no es ni bueno ni malo; el bien y el mal, tal y como lo entendemos nosotros, realmente no existen. ¿Me explico?
Pregunta – Si, perfectamente César, ahora sí te entiendo. .
César – [Anteriormente] había dicho que “no deseo” también es una forma de deseo. Si no hay ego no hay deseos; es decir, “no hay deseos” quiere decir que ni deseo ni dejo de desear; sino que, simplemente, se perciben las cosas tal cual y como son.
Tiene que haber “alguien” para que algo sea aceptado o rechazado. Tiene que haber “alguien” que hable de “lo otro”, para quien lo otro existe. Ese alguien no es otra cosa que el ego, la mente, el individuo o la persona… como lo quieran llamar.
Algo sucede y … entonces lo califican como bueno, como malo, [como que] es un problema o que no es un problema. O algo deja de suceder – en un caso en particular: el deseo de “esto o de lo otro” – y entonces [se preguntan]: “¿eso está bien o está mal?” … ¿me sigues? Empieza el análisis, y la comparación entre lo que es y cómo se supone que debería ser. Y el “cómo se suponen que debería ser” puede variar dependiendo del lugar, de la cultura, de la tradición, de la persona, etc.
Realmente, no hay punto de referencia. La idea es alcanzar o mantener a la mente en ese estado donde la mente no tiene punto de referencia (que son sus propias creencias, sus propios conceptos, sus ideas preconcebidas, sus propias ideas del bien y mal, su conocimiento, …) de manera que, simplemente, haya percepción de lo que es tal y como es, bien sea agradable o desagradable, etc.
Pregunta – Me pasa que no tengo interpretación de la percepción…, la siento, la oigo, la veo, la escucho, la gusto… pero no hay interpretación.
César – No. Si no la hubiera, no habrías hecho la pregunta acerca de tu experiencia personal.
Pregunta – Te lo preguntaba porque no lo considero ni positivo ni negativo, simplemente es un estado raro en mi…
César – Sí, … “en mí”, correcto. Pero raro quiere decir lo opuesto a lo normal… y como lo otro es lo normal, esto es lo raro. Claramente, no es normal ni raro, simplemente, cuando se sabe lo limitado de las experiencias – indiferentemente de las que sean – … (experiencia es lo que llama uno a aquello que se percibe a través de los sentidos). Y se denominan experiencias porque, aparentemente, hay un “sujeto” que las experimenta. De lo contrario, lo que hay es mera percepción.
Entonces, cuando uno se va dando cuenta de lo limitado de la percepción, de que todo aquí es temporal, de que no hay nada aquí permanente, entonces todas las ideas y creencias van desapareciendo. Entonces, ya no hay tanto afán por el mundo, ya se sabe que en el mundo lo que hay es placer y dolor.
El mundo lo percibo a través de los sentidos; y a través de los sentidos percibo algo agradable y algo desagradable, y ninguno de los dos es un problema, … ninguno de los dos es un problema.
Ahora bien, si por cuestiones biológicas, por cuestiones de edad – si se quiere – inclusive, por cuestiones de gustos y aversiones, … porque se acaba de la atracción física, por lo que sea, … ciertos deseos… porque … puedo desear ir a la playa, pero esa playa ya no es tan bonita como antes, entonces ya no deseo ir a la playa porque ya no me parece atractiva… eso es otra cosa.
Por eso, con respecto a ese tópico en particular, uff… hay que acercarse a él con mucho cuidado. Por eso no quiero acercarme al deseo por algo en particular, sino hablar del concepto de deseo como tal. Si se entiende, entonces se aplica a cualquier objeto y a cualquier experiencia, no a uno en particular.
Pregunta – Ya te entiendo. Gracias César.
César – A la orden.
Día 20 de diciembre 2024. Primera sesión. Tiempo 1:15:06
https://www.youtube.com/watch?v=sOV35g78XEE&t=4506s
El deseo, indiferentemente de cuál sea…