¿Quién tuvo el atisbo? ¿Quién quiere tenerlo de nuevo?

 

Participante – Si una va obteniendo más vislumbres y más atisbos… Pero si los atisbos pertenecen a la mente, entonces, ¿puede morir el ego si está interesado en todos estos vislumbres y atisbos?

César – ¿De nuevo?… [¿puedes repetir la pregunta?].

Participante – ¿Es posible que el ego muera si tiene tanta curiosidad por todos los atisbos y vislumbres que está teniendo?

César – No, no tiene sentido. El ego no tiene atisbos.

Participante – Entonces, ¿de quién son los atisbos?

César – El atisbo no es del Ser, porque el Ser está siempre presente, siempre es autoevidente. El atisbo es [ver] que no hay ego.

Participante – Se vuelve muy interesante este punto en el que no hay ego. Así que la mente queda completamente asombrada.

César – Correcto. Por tanto, la mente no puede tener un atisbo de que no hay mente. El pensamiento no puede saber que no hay pensamiento.

Participante – Entonces, ¿quién está interesado en todo esto?

César – Sí, esa es una buena pregunta. No me la hagas a mí. Háztela a ti misma [risas].

Participante – Es solo que estaba pensando que la iluminación es algo neutro, pero es muy interesante. Quizá sea una trampa.

César – Sí, lo es. La mente afirma tener… la mente reclama la propiedad sobre ese atisbo.

Participante 2 – César es Dios.

César – César es solo un trozo de carne, huesos y sangre [risas]. Bueno, Alina, ¿hacia dónde vamos? Alina. ¿Cuál era la primera pregunta?

Participante – [La pregunta era] ¿qué pasa con el ego, que no puede morir cuando está tan interesado en tener más y más atisbos?

César – Correcto, correcto, correcto. Hay un atisbo de ti misma como Ser.

Participante – Sí, entiendo que es un atisbo del Ser hacia Sí mismo, pero …

César – Correcto.

Participante –¿Cómo es eso de quemar mis intereses cuando estoy teniendo más atisbos? … porque se está volviendo fascinante.

César – Sí, está bien. El atisbo ocurrió cuando no estabas interesada en nada, ni siquiera en querer tener un atisbo. Y luego quieres más atisbos [risas]. Así que, el deseo de querer más atisbos te impide tener más atisbos [risas].

Pero no [son] atisbos del Ser, [sino] atisbos de que no hay mente [risas]. Tú eres el Ser.

Participante – Así que voy a ignorar al “quién” que está tan interesada en todo eso.

César – ¿Perdón?

Participante – Que voy a ignorar a la que está fascinada con esto.

César – Sí. Sí [risas]. ¿Quién es? Es un fantasma. Si ves quién es, en cuanto ves quién es, desaparece. Recuerda, enciendes la luz y la enfocas sobre la serpiente. Verás que no es que la serpiente haya desaparecido. Recuerda que te das cuenta de que nunca hubo ninguna serpiente. Solo hay una cuerda. No hay mente, ni ego, ni persona. Solo existe el Ser.

Participante – Así que “Alina” es como un hábito. Cuando hay distancia respecto a “Alina”, eh… es más fácil verlo. Pero sigue existiendo ese hábito.

César – ¿[Puedes repetir] otra vez?

Participante – “Alina” es un hábito y hay cierta distancia respecto a “Alina” …

César – “Alina” es un pensamiento [risas], y pensar que soy Alina es un hábito. Entonces, [el pensamiento] “yo soy el cuerpo” … ese pensamiento se ha ido en el momento del atisbo, ¿verdad? “Yo soy Alina” es el pensamiento «yo», es la mente, ego, persona, individuo. Por lo tanto “Alina” no puede tener un atisbo del Ser.

“Alina” es el nombre para el cuerpo. El cuerpo no es consciente; no es ni autoconsciente ni consciente [de otros]. Parece ser consciente de sí mismo y consciente cuando llega la tormenta: “soy el cuerpo, soy Alina, soy consciente de mí misma y soy consciente de todas las cosas”.

Participante – Así que este asombro, esta fascinación, no pertenecen a nadie.

César – Correcto, correcto, correcto, correcto. Correcto. Recuerda que este Conocimiento se reflejará en la mente, ¿verdad? Y puede que haya risas, puede que haya éxtasis. Es temporal y no pasa nada, no hay problema. Pero es temporal. Se refleja en la mente como un proceso del pensamiento: «Dios mío, qué tonta fui al pensar que era el cuerpo». Bla, bla, bla. No pasa nada. Pero todo eso también…, también tenemos que dejarlo ir.

Participante – Voy a intentar expresarlo con mis propias palabras: Así que hoy se ha reflejado en la mente como fascinación porque estaba caminando por la calle y me he dado cuenta de que si hay una mente, existe todo. Si no hay mente, no hay nada. Aun así, eh… no existe nada; sin embargo, existe todo… Pero, al mismo tiempo, no existe nada.

César – Todos esos atisbos son correctos. Todos provienen de la experiencia directa. Pero ahora déjalos ir, también. Han cumplido su propósito. Ahora déjalos ir. Hay alguien que quiere controlarlos y apropiarse de ellos: “Oh, verás que habrá muchísimos atisbos” [risas]. Deja que vengan. Deja que se vayan, también. Deja que vengan, deja que se vayan. Uno se acostumbra a ello, … es una interpretación. Así que, bien, deja ir a la interpretación; Yo soy Eso, no necesito interpretación [risas].

Es una paradoja, ¿verdad?, todo eso se refleja en la mente. ¿Qué es la mente? Pensamiento. Se refleja [el atisbo de Ser] en la mente como el Conocimiento del Ser. «¿Qué es la mente?», el pensamiento. ¿El Conocimiento de Ser cómo queda reflejado en la mente? Apareciendo en la mente como el pensamiento «Yo soy Eso», hasta que dejas de pensar «Yo soy Eso» y, simplemente, permaneces como Eso [risas].

Estás conociendo las cosas de primera mano y entonces, inevitablemente, habrá una interpretación intelectual o, si lo prefieres, una interpretación mental. Eso está bien. No pasa nada, interpreta.

Participante – Por tanto, cualquier interpretación limita el atisbo.

César – Está bien, deja que la interpretación esté ahí. Simplemente, no te identifiques con la interpretación; de lo contrario, apareces como la intérprete.

El “yo”, el ego, desaparece; cuando no lo hace, no es que [el Ser no esté ahí]…

Sí, el Ser se revela, pero no es que no esté ahí y ahora sí esté ahí. ¿Qué cubre al Ser?, la mente. [La mente cubre al Ser] debido a sus conocimientos, sus pensamientos o sus deseos, incluido [el deseo de] la iluminación, que también es un pensamiento.

… Entonces, la mente lo olvida todo, no desea nada y se derrumba. Entonces el Ser simplemente brilla allí por Sí mismo. Increíble, ¿verdad? Luego esa experiencia se interpreta: “oh, Dios mío, mira…”. Pero ahora creo que soy el intérprete, es la identidad con la interpretación, con esa forma de pensamiento. Entonces, ahora solo existe la interpretación, y lo Real, aparentemente, ha desaparecido. Y entonces, ahora quiero más [risas]. ¿Quién quiere más? En primer lugar, la que no estaba ahí para tenerlo [el atisbo] [risas]. Bien.

Tú eres eso. No puedes querer más de lo que ya eres [risas].

Participante – Yo sí puedo [bromeando, risas]. Pero veo que es una trampa. Lo veo.

César – No puedes ser más consciente de lo que ya eres.

Participante – Gracias.

 

 

Transcripción del extracto del Satsang del 17 de septiembre de 2026 publicado en el canal de YouTube de César Teruel como ¿Quién tuvo el atisbo? ¿Quién quiere tenerlo de nuevo? – English – Russian.


Sesión 1. Tiempo – Minuto 1:18:00 a 1:36:0030:09.
https://www.youtube.com/watch?v=XOF7CA50Pn8


¿Quién tuvo el atisbo? ¿Quién quiere tenerlo de nuevo?

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