Indagación

Extracto del Satsang del 21 de marzo de 2024 publicado en el canal de YouTube de César Teruel como 21-03-2024 Español 1 Parte.

 

Recuerda, el cuerpo no es real, la mente no es real. Real es aquello que es consciente de la ilusión. La Consciencia es aquello que es consciente de lo que no es real.

Cuando la Consciencia pareciera ser consciente de algo diferente de sí misma, o de algo aparte de sí, u otra cosa diferente de sí misma… a eso se le llama mente. Ese que observa algo como suyo sigue siendo la mente. Si observa algo diferente de sí, o como suyo… es la mente.

Está el “yo” y lo “mío”. Por ejemplo: “este cuerpo es mío, estas emociones son mías, estos pensamientos son míos, estas reacciones son mías, …” ¿verdad? Hay alguien que está pensando: “esto es mío, esto es mío”. Ese alguien que está pensando también es un pensamiento, ese es el pensamiento “yo”, esa es la “mente”.

Es la mente la que se autoflagela (“uy, me identifiqué otra vez, … uy, pero qué tonta, … me despisté, … tengo que buscar la forma de hacer un espacio, tengo que…”). Y sigue pensando, y pensando, y pensando…, es decir, estás pensando acerca de lo que estás pensando. Así se llama esa trampa: pensar acerca de lo que se piensa. Y estás pensando acerca de ti mismo como “me he atontado, me he despistado”.

O bien estoy pensando acerca de algo o de alguien, o bien estoy pensando acerca de mí mismo; es decir, o bien estoy proyectando una imagen mental de alguien o de algo, o bien estoy proyectando una imagen mental sobre mí mismo. Ahí está el error.

No importa la cantidad de veces que uno se equivoque y que uno se identifique. No importa, no te supervises, no te corrijas, no midas esto en cuestión de progreso. Simplemente, o ve [mira] quién dice todo eso, o ve de dónde surgió quién dice todo eso. Es decir, indaga de nuevo.

Sí, pero ahora estás viendo a las historias, estás viendo a los pensamientos… lo que te digo es que tienes que ver al pensador …, que es el mismo que ve a los pensamientos, y que está diciendo: “que son muchos, que son así, que son asá…” ¡La atención va al pensador! [Silencio] ¿Diferente ahora, ¿verdad? Entonces, la mente se queda quieta… y a lo que se queda quieta, se sumerge en su fuente. Y lo que queda es solamente Consciencia consciente de sí… ya no hay “alguien” consciente de personas, objetos, mundos o pensamientos. Hay Silencio.

Ese Silencio es Consciencia, es silente. Consciencia de silencio es consciencia de sí mismo como silencio. Puede que al principio no se tenga muy claro, puede que al principio pareciera que “yo” -todavía- sigo siendo la mente, (la que está observando, o la que está siendo consciente del silencio), pero realmente hacerse consciente del Silencio es hacerse consciente de sí mismo.

En cuanto que la atención sale de mí mismo y va hacia lo “otro”, entonces pareciera que la Consciencia se dividiera mentalmente en dos (sujeto y objeto) como dos entidades separadas. Lo que es consciente de todo, la Consciencia, realmente no es consciente de nada separado de sí misma, sino que cualquier cosa de la que “es consciente de” es Sí Misma. La aparente división de la Consciencia como “sujeto y objetos separados” es la mente.

Y si dices que “no es fácil verlo”, ya estás creando la idea de que no es fácil, y automáticamente crees que lo que piensas es verdad, y te conviertes en ese pensamiento. Creas una limitación y te identificas con ella … y pareces ser ella [la identificación].

Para de racionalizar, para de intelectualizar y simplemente mantente atenta a ti misma, como auto-observadora de ti misma, no de los pensamientos sino del pensador… que pareciera ser la mente. Pero los pensamientos surgen de la Consciencia, incluyendo el pensamiento “yo” (que es el pensamiento “yo soy el cuerpo”). Este pensamiento surge de la Consciencia. La mente surge de la Consciencia. Por ende, los pensamientos surgen de la Consciencia, porque los pensamientos y el pensamiento “yo” (el pensador) son todos el mismo [pensamiento].

No trates de entender tampoco lo que digo, escucha y nada más… porque si lo tratas de entender tu mente va a hacer un mazacote de lo que estoy diciendo y lo va a enredar todo. No intentes nada, sólo escucha, escucha la verdad simple. Si tratas de entender, si tratas de encajar, entonces no escuchas, porque estás mentalmente ocupada tratando de entender, tratando de encajar….

¿Si no estás escuchando cómo puedes entender aquello que no estás escuchando? Si escuchas, puede que, al escuchar, tu mente se detenga y no tengas que llegar al paso siguiente (que es el de discriminación, y el de indagación) … se hace todo más fácil.

No desear generar más identidad” es otro pensamiento. Aparece el “yo” con lo que quiere y con lo que no quiere… Y cuando dice: “no quiero generar más entidad” ya tiene una entidad como “esa que no quiere generar más identidad” … y ya volviste a creer que eres lo que piensas y que lo que piensas es verdad, y crees en lo que piensas: “yo lo que quiero es no generar más identidad”.  Y ya soy el pensamiento “yo” que no quiere generar más identidad … Ya generé una identidad basada en el pensamiento “no quiero generar más identidad”.

Estás creando ahora una historia basada en dejar la historia, … estás creando una historia acerca de esa historia que no quieres crear para no verte como hacedora o como no hacedora… Decide ahora llevar la atención desde “todo lo que piensas” hacia “el pensador”.

Aquí y ahora, ¿dónde está ese “dónde”?… todo eso [lo que tienes que decidir sobre si ir o no ir a la fiesta] lo tienes en la cabeza, todo eso lo estás pensando…

El mundo no dice “yo soy real, yo soy ilusorio”, el mundo no dice nada… ¿quién lo dice? “yo” ¿quién dice que “esto es el mundo”? “yo” … ¿quién dice que “yo” es el cuerpo?

Esa es la pregunta: ¿quién dice que “yo” es el cuerpo? ¿de dónde surge ese pensamiento: “yo soy el cuerpo”?… Y ahí desaparece todo, en la Fuente del pensamiento.

Puede que vayas [a la fiesta], o puede que no. ¿Quién toma la decisión? Eso no lo sabe nadie. El “yo” es solo un pensamiento, ¿qué decisión puede tomar un pensamiento? El pensamiento puede ser la toma de decisión, pero no el que toma la decisión. Da igual si voy o no voy a la fiesta.

Si no me identifico con el pensamiento “yo voy a ir”, es decir, con un “yo” que decide que va o que no va, ¿qué más da si vas o no vas?, da igual porque no hay nadie que tenga preferencia en ir o no ir; tanto si decides que vas como si no vas, da igual… Porque tú, como Consciencia, ni vas ni dejas de ir … solo importa si te identificas con el pensador que tiene que tomar una decisión sobre el ir o el no ir.

Mientras haya pensamientos hay que llevar la atención a la Fuente de los pensamientos… No es un juego intelectual… VE [mira] de dónde surge cada pensamiento… no es una pregunta intelectual, no des una respuesta mental [aprendida]. Es llevar la atención al “lugar” de origen del pensamiento y, automáticamente, desaparecen todos esos pensamientos, como por arte de magia… es como si el pensamiento se quedara sin suelo, no tiene poder para hacerte daño… porque lo que tú eres es consciente de todo, lo es todo y aun así no necesita nada.


César Teruel. 21 marzo de 2024, parte 1.