La última trampa está escondida en el Conocimiento directo de la Consciencia

 

Extracto del Satsang del 22 de diciembre de 2024 publicado en el canal de YouTube de César Teruel como 22-12-2024 Español 1 Parte.

 

La última trampa está escondida en el Conocimiento directo de la Consciencia

 

César –Porque la última trampa está escondida en el Conocimiento directo de la Consciencia, o en el Autoconocimiento, o en la Autorrealización, donde aparece el “yo” realizado… pero a lo que dice que lo vio, ya no lo ve, a lo que digo “lo vi”, ya no lo veo; en cuanto digo que me realicé ya lo perdí. Y el sufrimiento es mayor… porque es como si estuviera buscando la piedra preciosa de mi vida, la encontré y, de repente, cuando abro la mano ya no la tengo… y el sufrimiento es peor que no haberla tenido y haberla estado buscando.

Se pasa de ver a la Consciencia a ser la Consciencia. Se pueden tener atisbos de la Consciencia, pero se dice que no son claros porque hay “alguien” que los tiene.

Pregunta – Claro, se apropia de ello.

César –Correcto. Es como la sal que dice que vio al Mar… y lo dice ¿desde dónde? Tiene que decirlo desde fuera del Mar. Desde el Mar no puede decir nada; desde el Mar, es el Mar. De hecho, solo el Mar es… ahí es donde vamos… Si la sal es el Mar, no hay un “yo soy el Mar”. Solo el Mar es.

Pregunta – Y ahí ya no hay dudas, ni hay nada.

César –Exacto. Eso es lo que tú acabas de decir: “donde no dices nada” … porque entonces ahora [el buscador, el ego] sigue pensando en el autoconocimiento. Y ahí es donde muchos caen en la trampa de querer hablar, enseñar, explicar, abrir un canal de YouTube, página web, seminarios, satsang…

La urgencia por compartir…, si solo la Consciencia es… ¿quién va a hablar de la Consciencia, a quién y cómo?… ¿quién va a hablarle de la Consciencia, a quién y cómo? … ¿acaso hay “otro” a quien contarle esto?… quien sabe de esto no quiere decirle nada a nadie… Cuando le preguntan, dice: “¿de qué me estás hablando? ¿quién dice todo eso?, indaga”.

O, se aferra otra vez a los conceptos, porque los tiene por propia experiencia. Por un tiempo uno se queda ahí en un rato, pero tienes que salir de ahí.

Pregunta – Sí, hay que salir de ahí, básicamente porque trae sufrimiento. Al final el sufrimiento es un gran acicate.

César –¿Quién sufre más que nadie? El ego tratando iluminar al otro, el esfuerzo por tratar de hacerle entender algo, … y la rabia que le da a ese “gurú tiránico” cuando no se hace lo que dice… Ese “gurú-ego”. Hay dos tipos de ego espiritual, uno basado en mero conocimiento libresco o intelectual; y el otro, basado en conocimiento directo. Y es ego espiritual porque el ego no ha sido disuelto por completo, … solo hubo un momento de claridad.

En el libro Ashtavakra Gita, donde Ashtavakra es el gurú y el rey Janaka es el devoto. Ashtavakra le dice la verdad a Janaka. Janaka la realiza y se la repite a Ashtavakra, pero Ashtavakra llega un momento en que le dice “ok, basta, basta, basta. Ahora simplemente entra en el estado de disolución”. Y el libro termina así: “Y Ashtavakra y Janaka permanecieron en el silencio”.

Es decir, que no hay un gurú que tiene explicarle nada a nadie, ni hay un devoto que tiene que explicarle al gurú toda su Iluminación… ¿Tú crees que al gurú le hace falta que le expliquen, que le digan “la Verdad…” ¿Quién te lo ha dicho, tonto?, ¿acaso no fui yo?”

Pregunta – Y aparte, ¿quién está hablando?, ¿no?

César –Exacto, entonces “entra en el estado de disolución” quiere decir que se disuelve inclusive tu propio autoconocimiento, la idea de que tuviste el autoconocimiento.

Pregunta – Claro, porque llega un momento en que, si eso estuviera realizado, ¿qué se habría realizado? Ya no se podría hablar mucho porque eso no sería, siquiera.

César –La relación de nosotros con nuestro preceptor – después de que alguno de nosotros, aunque sea tuvo atisbos – no tenía nada que ver con este tema. Estábamos ahí porque estábamos ahí, y estábamos ahí y… nada. Era una relación completamente humana, completamente de corazón a corazón, con un gran afecto y respeto. Y completamente feliz, completamente incondicional … estábamos prácticamente allí viviendo, siendo el Conocimiento mismo, encarnaciones de la Verdad. Siendo. Baba nos llamaba “encarnaciones del Amor divino”. ¡Siéndolo! No hablándolo, [no] experimentándolo, [no] conociéndolo, [no] compartiéndolo… no. ¡Siéndolo! ¡Siendo lo que soy!

Pregunta – Muchas gracias, César. Muchas, muchas gracias.

César ¿Quién tuvo el Conocimiento? Tienes que… ese yo se hace más sutil ¿Te das cuenta de que es más sutil, es más difícil de capturarlo, de darse cuenta de que está ahí?

Pregunta – Sí, eso sí lo he podido observar, sí… hay que estar más atenta.

César –Solo si está presente. Si no está presente, no hay que hacer nada.

Pregunta – Sí, también observo que la mente crea una historia de los días, como si estuviera siempre presente, pero no está siempre presente. De hecho, gran parte del día no está presente, y simplemente se está siendo, sin que haya la voz esta del narrador que te está contando lo que está sucediendo … Realmente, a lo largo del día, seguramente haya menos momentos en los que esté [la mente] que los que está.

César –Correcto.

Pregunta – Pero cuando aparece parece lo llena todo.

César –En el “estado” Natural ni siquiera sabe que no está, porque decir que “no está” es creer en su existencia.

Pregunta – Sí. Mientras se siga viendo el oasis, al final, estás viendo algo inexistente, pero le estás dando existencia, de alguna forma.

César –Correcto, correcto…

Pregunta – Pues bien, me quedo con el “duda del que duda”.

César –Muy bien

Pregunta – Cuando aparezca… buscaré al que duda.

César –Eso quiere decir: “duda de su realidad, y de tu identidad como tal”.

Pregunta – Y, te voy a preguntar otra cosa. Porque eso que, por ejemplo, hoy te he descrito “el vertical”, son las palabras que han aparecido hoy, pero otras veces …

César –“Vertical” quiere decir que no deja impronta.

Pregunta –¿Eso qué quiere decir?

César –Que no deja ninguna impronta, todo lo que se percibe no deja ningún residuo mental, ni intelectual, no deja ningún sabor, ningún olor… no deja nada.

Pregunta – … Y que es a cada instante, que está vivo…

César –Correcto. Es atemporal.

Pregunta – Si, que es ahora y que siempre está vivo.

César –Correcto.

Pregunta – Pero en algún momento se ha experimentado, bueno, la primera vez que sucedió se experimentó como Amor, pero no como el amor que puedes sentir hacia una persona. Utilizo esa palabra porque no sé poner en otra. Eso duro semanas y semanas, era como si amara con todos los poros de mi piel, era como puro, puro, puro Amor…

César –La Consciencia es Eso mismo, … lo eres.

Pregunta – Pero eso, sin embargo, no se volvió a sentir igual …

César –No importa, olvídalo ahora, que ya no existe. Ahí eso es donde entra eso que llamas “el horizontal”, el yo” pareciera traer la impronta de su ausencia, el recuerdo de su ausencia, ¿te das cuenta?, y ya crea algo… y empieza a hablar de ese algo, y a pensar en ese algo, y va dejando huellas, ¿sí?

Pregunta – Vale.

César –Y hablando de ello se olvida de ello. Hablando de lo que somos, se nos olvida lo que somos. Y luego sufrimos porque perdimos lo que somos, ¿qué tal?

Pregunta – Absurdo.

César –Porque “ya no somos lo que no pudimos no ser”.

Pregunta – Muchas gracias, César.

César –Está muy bien, está muy bien.

 

 

Día 22 de diciembre 2024. Sesión 1. Minuto 42:50. (sexto extracto del diálogo)
https://www.youtube.com/watch?v=75JF6RkpYWA

La última trampa está escondida en el Conocimiento directo de la Consciencia.

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