Déjelo todo al Maestro. Entréguese a Él sin reserva

“Déjelo todo al Maestro. Entréguese a Él sin reserva.
Ha de hacerse una de estas dos cosas: o bien se entrega usted, debido a que se da cuenta de su incapacidad y de que necesita un Poder Más Alto que le ayude; o bien indaga en la causa de la miseria, va a la Fuente y así se sumerge en el Sí
mismo. Por una u otra vía, usted será libre de la miseria. Dios o el Gurú nunca abandona al devoto que se ha entregado.”

~ Conversaciones con Ramana Maharshi

D. ¿Qué es la Gracia del Gurú? ¿Cómo conduce a la realización del Sí mismo?

D. ¿Qué es la Gracia del Gurú? ¿Cómo conduce a la realización del Sí mismo?

M. El Gurú es el Sí mismo. A veces en su vida un hombre deviene insatisfecho con ella, y, no contento con lo que tiene, busca la satisfacción de sus deseos, por medio de la oración a Dios, etc. Su mente es gradualmente purificada hasta que anhela conocer a Dios, hasta que anhela más obtener Su Gracia que satisfacer sus deseos mundanos. Entonces, la Gracia de Dios comienza a manifestarse. Dios toma la forma de un Gurú y se aparece al devoto, le enseña la Verdad, y, además, purifica su mente por asociación. La mente del devoto gana fuerza y entonces es capaz de volverse hacia dentro. Por la meditación se purifica y permanece quiescente sin la menor agitación. Esa Expansión calma es el Sí mismo.

El Gurú es a la vez «externo» e «interno». Desde el exterior, Él da un empuje a la mente para que se vuelva hacia dentro; desde el «interior», Él empuja la mente hacia el Sí mismo y ayuda en el aquietamiento de la mente. Eso es la Gracia del Gurú. No hay diferencia entre Dios, el Gurú, y el Sí mismo.
D. En la Sociedad Teosófica, meditan para buscar Maestros que los guíen.

~ Conversaciones con Ramana Maharshi

D. ¿Ayuda mi realización a otros?

D. ¿Ayuda mi realización a otros?

M. Sí, y posiblemente es la mejor ayuda que usted pueda dar a otros. Aquellos que han descubierto grandes verdades, lo han hecho en las profundidades quiescentes del Sí mismo. Pero, en realidad, no hay ningún «otro» a quien ayudar. Pues el Ser
Realizado ve solo el Sí mismo, de la misma manera que el orfebre ve solo el oro mientras lo aprecia en diferentes joyas hechas de oro. Cuando usted se identifica con el cuerpo, el nombre y la forma están ahí. Pero cuando usted trasciende la consciencia del cuerpo, los «otros» también desaparecen. El Realizado no ve el mundo como diferente de Él mismo.

D. ¿No sería mejor si los Santos se mezclaran con otros?

M. No hay ningunos «otros» con los que mezclarse. El Sí mismo es la única Realidad.

D. ¿No debo yo intentar ayudar al mundo que sufre?

M. El Poder que le ha creado a usted ha creado también el mundo. Si ese Poder puede cuidar de usted, similarmente puede cuidar del mundo también… Si Dios ha creado el mundo, es incumbencia Suya cuidarlo, no es incumbencia de usted.

D. ¿No es nuestro deber ser patriotas?

M. Su deber es SER, y no ser esto o eso. «YO SOY LO QUE YO SOY» resume toda la verdad; el método está resumido en «SEA QUIESCENTE». ¿Y qué significa Quiescencia? Significa «Destrúyase a usted mismo»; debido a que, todo nombre y forma es la causa del trastorno. «Yo—yo» es el Sí mismo. «Yo soy
esto» es el ego. Cuando el «yo» se mantiene solo como el «yo», es el Sí mismo. Cuando se va por la tangente y dice «Yo soy esto o eso, yo soy tal y tal», —es el ego.

D. ¿Quién es entonces Dios?

M. El Sí mismo es Dios. «YO SOY» es Dios. Si Dios es aparte del Sí mismo, Él debe ser un Dios sin sí mismo, lo cual es absurdo. Todo lo que se requiere para realizar el Sí mismo es SER QUIESCENTE. ¿Qué puede ser más fácil que eso? Por consiguiente, el conocimiento de Si mismo es lo más fácil de obtener.

~ Conversaciones con Ramana Maharshi