Cara a cara con Sri Ramana Maharshi
Mientras él me miraba, me sentí sobrecogido, lo que hizo reír al Maharshi. Le oí decir: «Se concentra en el reflejo y se queja de no poder ver el original». Aquello me impactó profundamente. ¿Qué quería decir con «el reflejo» y qué era «el original»? Cerré los ojos e intenté hallar el significado. De inmediato, mi mente se aquietó por completo, pero yo permanecía plenamente despierto. De repente, ¡sin interrupción alguna en mi conciencia, surgió el destello del «Yo»! Era autoconciencia —pura y simple, estable, ininterrumpida e intensamente luminosa—. El mundo había dejado de existir, así como el cuerpo y la mente; no había pensamientos ni movimiento. El tiempo también dejó de existir. Solo yo existía, y ese «Yo» era la Conciencia misma: autoluminosa, sin nada más que ella. Ningún argumento de los más grandes filósofos y científicos del mundo podría hacerme dudar ahora de la posibilidad de experimentar el «Yo» en su estado puro —pura Conciencia—, libre de toda relación sujeto-objeto. ~ B.C. Sengupta (Face to Face with Sri Ramana Maharshi)