Diálogo:
Pregunta – Hola César, ¿la mente se vuelve pura cuando todo aquello a lo que se aferró fue destruido? Me refiero a su idea de sí misma, del mundo, sus apegos…
César – Sí.
Pregunta – Entonces, ¿esa mente puede rendirse (ya que no puede agarrarse a nada), ya que no tiene miedo, no tiene nada que defender y sin ese miedo ya puede quedarse quieta?
César – Solo por medio de la mente pura puede haber rendición o autoobservación.
Pregunta – ¿Dices que para que la mente llegue al punto de la aparición del maestro (que indica al buscador la autoobservación) es necesario que la mente sea pura o casi pura?
César – El buscador debe haber alcanzado el estado de desapasionamiento.
Pregunta – ¿El gurú externo señala al buscador aquello que le impide que la mente no esté completamente pura, libre de tendencias?
César – El gurú le indica que indague o se rinda.