En lugar de permitir que la mente se expanda hacia afuera, como la vela de un barco, para ser destruida por los fuertes vientos de los objetos de los sentidos, es sabio sumergirse profundamente y entrar en el corazón para alcanzar el estado de quietud, y allí ser como un ancla que se hunde profundamente y se asienta en el lecho del vasto océano.
~ Ramana Maharshi