Cuando me acosté con las extremidades extendidas e imaginé la escena de la muerte, comprendiendo que el cuerpo sería incinerado y que, aun así, yo seguiría vivo, una fuerza, llámese poder átmico o cualquier otra cosa, surgió en mí y se apoderó de mí. Con eso, renací y me convertí en un hombre nuevo. Después, todo me volvió indiferente, sin preferencias ni aversiones. (Día a día con Bhagavan, 22 de noviembre de 1945)
~ Experiencia de realización de Ramana Maharshi