El pensamiento “yo” no es ni el Ser ni el cuerpo. Es una entidad falsa que surge y que superficialmente parece pertenecer al cuerpo o al Ser, pero en realidad no pertenece a ninguno de los dos. Te causa un sufrimiento interminable porque nunca te tomas la molestia de comprobarlo para ver qué es, de dónde viene y a qué pertenece. Sri Ramana dijo que si lo aíslas, lo observas, te aferras a él y no dejas que nada lo distraiga, ya no podrá existir. Ésta es la clave para comprender por qué funciona la auto-indagación y por qué Bhagavan la recomendó. Dijo que el “yo” sólo puede seguir existiendo en asociación con los objetos con los que se identifica. No puede existir por sí solo, aislado, libre de todo pensamiento e idea. No existe un pensamiento del “yo” que no se aferre a una idea, una percepción, un pensamiento o una creencia. Es por eso que Bhagavan dice que si cortas todas esas acumulaciones no deseadas de este sentido de “yo” que tienes inherentemente, ese sentido de “yo” no podrá subsistir de forma independiente. Tiene que volver a su origen y desaparecer. Aferrarse a ese sentido subjetivo del “yo”, rechazar todas las posibles distracciones que te alejen de él, sumergirte en ese sentimiento subjetivo del “yo” a medida que regresa a su fuente y desaparece: eso es auto-indagación.
~ Por David Godman