D.: La meditación es con la mente; ¿y cómo puede la mente matar a la mente a fin de revelar el Sí mismo?
M.: La meditación es adherirse a un único pensamiento. Ese único pensamiento aleja a los demás pensamientos; la distracción de la mente es un signo de su debilidad. Por la meditación constante la mente gana fuerza, es decir, su debilidad o pensamiento fugitivo da lugar al trasfondo estable libre de pensamientos. Esta expansión vacía de pensamiento es el Sí mismo. La mente en pureza es el Sí mismo.
En respuesta al anterior interlocutor, Sri Bhagavan continuó: —Todos dicen: «yo soy el cuerpo». Esa es la experiencia del sabio y también del ignorante. El hombre ignorante cree que el Sí mismo está confinado solo al cuerpo, mientras el hombre sabio sabe que el cuerpo no puede permanecer aparte del Sí mismo. Para él, el Sí mismo es infinito e incluye también al cuerpo.
El señor Bose dijo que sentía paz en presencia de Sri Bhagavan, y que le dura un tiempo después. Agregó: —¿Por qué no es permanente?
M.: Esa Paz es la naturaleza Real. Las ideas contrarias son sólo sobreimposiciones. Esto es la verdadera devoción, el verdadero yoga, el verdadero conocimiento. Usted puede decir que esta paz es adquirida por la práctica. Las nociones erróneas son abandonadas por la práctica. Esto es todo. Su verdadera naturaleza persiste siempre. Estos destellos son sólo señales de la revelación del Sí mismo que seguirá.
En respuesta al primer interlocutor, Sri Bhagavan dijo: —El Corazón es el Sí mismo. No está dentro ni fuera. La mente es Su shakti (energia creativa). Después de la emergencia de la mente, aparece el universo y el cuerpo se ve como contenido en él. Mientras que todos éstos están contenidos en el Sí mismo y no pueden existir aparte del Sí mismo.
~ Conversaciones con Ramana Maharshi