De las enseñanzas de Ramana Maharshi por David Godman

El Ser siempre es el mismo. La Consciencia del Ser es siempre la misma. Los diferentes niveles de experiencia pertenecen a la mente, no al Ser. La mente puede suspenderse temporalmente, tras ser reemplazada por lo que parece ser una experiencia directa del Ser. Sin embargo, este no es el estado natural en el que la mente nunca puede resurgir. Estos estados temporales son experiencias muy sutiles de la mente. La dicha y la paz del Ser se experimentan, mediadas por un «yo» que aún no se ha eliminado por completo.
Por ejemplo, experimento estar en esta habitación es medida a través de mis sentidos, mi conocimiento, mi memoria. Cuando el «yo» regresa al Corazón y permanece quieto sin surgir, allí, en ese estado, experimenta las emanaciones del Ser: la quietud, la paz, la dicha. Esto sigue siendo una experiencia y, como tal, no es la iluminación. No es la plena consciencia del Ser. Esa plena Consciencia solo existe cuando no hay un «yo» que la mida. Las experiencias del Ser que ocurren cuando el «yo» aún existe pueden considerarse un «anticipo de las atracciones futuras», como los tráilers de la película de la semana que viene, pero no son el estado final e irreversible. Vienen y van, y cuando se van, la mente regresa con todo su habitual y molesto vigor.

~ De las enseñanzas de Ramana Maharshi por David Godman