Solo la verdad de uno mismo merece ser examinada y conocida. Tomándola como el objetivo de la atención, uno debe conocerla profundamente en el Corazón. Este conocimiento de uno mismo se revelará solo a la conciencia silenciosa, clara y libre de la actividad de la mente agitada y sufriente. Sepa que solo la conciencia que siempre brilla en el Corazón como el Ser sin forma, «Yo», y que se conoce permaneciendo en quietud sin pensar en nada como existente o inexistente, es la realidad perfecta.
~ Ramana Maharshi