D.: ¿Cuál es el propósito de tales descripciones en las religiones?
M.: Únicamente establecer la Realidad del Sí mismo.
D.: Bhagaván habla siempre desde el punto de vista más alto.
Sri Bhagaván (con una sonrisa): —La gente no querría comprender la verdad simple y desnuda —la ver- dad de su experiencia cotidiana, siempre presente y eterna. Esa Verdad es la del Sí mismo. ¿Hay alguien que no sea consciente del Sí mismo? Las gentes ni siquiera querrían oírlo (el Sí mismo), mientras que están ansiosos por saber qué hay más allá —cielo, infierno, reencarnación. Debido a que las gentes aman el misterio, y no la verdad desnuda, las religiones les miman sólo para traerlas de vuelta al Sí mismo. Vaya a donde vaya, finalmente usted debe volver sólo al Sí mismo. Entonces, ¿por qué no morar en el Sí mismo aquí y ahora?
Los otros mundos requieren al Sí mismo como un espectador o especulador. La realidad de esos mundos es solo del mismo grado que la del espectador o pensador. No pueden existir sin el espectador, etc. Por consiguiente, no son diferentes del Sí mismo. Incluso el hombre ignorante ve sólo al Sí mismo cuando ve los objetos. Pero está confuso e identifica al Sí mismo con el objeto, es decir, con el cuerpo y con los sentidos, y juega en el mundo. El sujeto y el objeto —ambos se sumergen en el Sí mismo. No hay ningún veedor ni objetos vistos. El veedor y lo visto son el Sí mismo. Tampoco hay muchos sí mismos. Todos son sólo un Sí mismo.
~ Conversaciones con Ramana Maharshi