Conversaciones con Ramana Maharshi

La concentración y todas las demás prácticas tienen por objeto reconocer la ausencia, es decir, la no-existencia de la ignorancia. Nadie puede negar su propio ser. Ser es conocimiento, es decir, consciencia. Esa consciencia implica ausencia de ignorancia. Por consiguiente, uno admite naturalmente la no-existencia de la ignorancia. Y, sin embargo, ¿por qué debe uno sufrir? Debido a que uno piensa que uno es esto o aquello. Eso es erróneo. Sólo «yo soy» es, y no «yo soy fulano de tal» o «yo soy esto y aquello». Cuando la existencia es absoluta, es verdadera; cuando es particularizada, es errónea. Ésa es toda la verdad.

Vea cómo cada uno admite que él es. ¿Se mira en un espejo para conocer su ser? Su consciencia le hace admitir su existencia o su ser. Pero él la confunde con el cuerpo, etc. ¿Por qué debe hacerlo? ¿Es consciente de su cuerpo en su sueño profundo? No; sin embargo, él mismo no cesa de estar en el sueño profundo. Él existe ahí, aunque sin el cuerpo. ¿Cómo sabe que él existe en el sueño profundo? ¿Necesita un espejo que le revele su propio ser ahora? Solo sea consciente, y su ser es claro en su consciencia.


~ Conversaciones con Ramana Maharshi