Conversaciones con Ramana Maharshi

D. Hay veces en que las personas y las cosas toman una forma vaga, casi transparente, como en un sueño. Uno cesa de observarlos como si estuvieran fuera, pero es pasivamente consciente de su existencia, mientras no activamente consciente de ningún tipo de sí mismidad. Hay una profunda quiescencia en la mente. ¿Es en tales veces ocasiones cuando uno está listo para sumergirse en el Sí mismo? ¿O es esta condición enfermiza, el resultado del auto-hipnotismo? ¿Debe ser fomentada
como algo que produce una paz temporal?

M. Hay Consciencia junto con quiescencia en la mente; éste es exactamente el estado al que apuntar. El hecho de que la pregunta ha sido formulada sobre este punto, sin realizar que es el Sí mismo, muestra que el estado no es estable sino casual.

La palabra «sumergirse» es apropiada cuando hay tendencias hacia el exterior; y cuando, por consiguiente, la mente tiene que ser dirigida y vuelta hacia dentro, hay una submersión bajo la superficie de las externalidades. Pero cuando la quiescencia prevalece sin obstruir la Consciencia, ¿dónde está la necesidad de sumergirse? Si ese estado no ha sido realizado como el Sí mismo, el esfuerzo que hay que hacer puede ser llamado «submersión». En este sentido el estado puede decirse que es apropiado para la realización o la submersión. Así pues, las dos últimas preguntas que ha hecho usted no surgen.

~ Conversaciones con Ramana Maharshi