¿De qué naturaleza es la comprensión de los occidentales que afirman haber tenido destellos de la Consciencia cósmica?

P: ¿De qué naturaleza es la comprensión de los occidentales que afirman haber tenido destellos de la Consciencia cósmica?

R: Surgió como un destello y desapareció como tal. Todo lo que tiene un principio también tiene un fin. Solo cuando se comprende la Consciencia omnipresente, esta se vuelve permanente. La Consciencia, en efecto, siempre está con nosotros. Todos saben «Yo soy». Nadie puede negar su propia existencia. El hombre en sueño profundo parece no ser Consciente; mientras está despierto, parece serlo. Pero es la misma persona. No hay cambio entre quien dormía y quien ahora está despierto. En sueño profundo no era consiente de su cuerpo, por lo que no tenía conciencia corporal. En estado de vigilia es consiente de su cuerpo, y por lo tanto, sí tiene conciencia corporal. En consecuencia, la diferencia radica en el surgimiento de la conciencia corporal y no en ningún cambio en la Consciencia real.

El cuerpo y la conciencia corporal surgen y se desvanecen juntos. Esto significa que no existen limitaciones en el sueño profundo, mientras que sí las hay en la vigilia. Estas limitaciones constituyen la atadura. La sensación de que «el cuerpo es el “yo”» es errónea. Esta falsa percepción del “yo” debe desaparecer. El verdadero “yo” siempre está presente. Está aquí y ahora. Nunca reaparece ni desaparece. Lo que es, persiste eternamente. Lo que reaparece, se pierde. Compárese el sueño profundo con la vigilia. El cuerpo aparece en un estado, pero no en el otro. Por lo tanto, el cuerpo se pierde. La Consciencia era preexistente y sobrevivirá al cuerpo.

No hay nadie que no diga «Yo soy». El conocimiento erróneo de «Yo soy el cuerpo» es la causa de todo el mal. Este conocimiento erróneo debe desaparecer. Eso es la realización. La realización no es la adquisición de nada nuevo ni una nueva facultad. Es solo la eliminación de todo camuflaje.

La verdad última es tan simple. No es más que estar en el estado prístino. Esto es todo lo que hay que decir.

~ Del libro de David Godman basado en conversaciones con Ramana Maharshi