Es bueno que los devotos experimenten sufrimiento. El lavandero, al lavar la ropa, la golpea con fuerza contra una roca. Pero lo hace solo para quitar la suciedad. De igual manera, todos los sufrimientos se dan con el único propósito de purificar la mente del devoto. Si somos pacientes, la felicidad nos seguirá.
~ Ramana Maharshi