«Estate quieto y sabe que yo soy Dios».
Aquí, la quietud es la rendición total sin un vestigio de individualidad. La quietud prevalecerá y no habrá agitación de mente.
La agitación de la mente es la causa del deseo, del sentido de ser el hacedor, de la personalidad. Si eso se detiene, hay tranquilidad. En este sentido, «saber» significa «ser». No es un conocimiento relativo que involucra las tríadas del conocedor, el conocimiento y lo conocido.
~ Conversaciones con Ramana Maharshi 354