Este mundo solo se ve sin dudas en los estados de vigilia y sueño…

Este mundo solo se ve sin dudas en los estados de vigilia y sueño, donde los pensamientos han surgido y están en juego. ¿Puede verse en el sueño profundo, donde ni siquiera surge un solo pensamiento? Solo los pensamientos [por lo tanto] son ​​el sustrato de este mundo.

Si se dice que este mundo es un mero juego de pensamientos, ¿por qué, incluso cuando la mente está en calma, la escena del mundo, como un sueño, aparece repentinamente ante nosotros? ¡Eso se debe al impulso acumulado de imaginaciones pasadas!

~ Sri Muruganar (Devoto despierto de Ramana Maharshi)

No confundir a la quietud mental o estado libre de pensamientos con el Silencio…

Se hace énfasis en el hecho de no confundir a la quietud mental o estado libre de pensamientos con el Silencio, que es la realidad de La Consciencia o El Ser.

La indagación, es decir, llevar la atención de los pensamientos al pensador o pensamiento “yo” hace que la mente se aquiete.

Cuando la mente esta quieta, no ha sido absorbida por completo por La Consciencia. Aun así, se hace evidente la presencia de una trasfondo de Silencio, que es La Consciencia.

Aun y cuando se hace evidente la presencia del trasfondo de Silencio, no es reconocido como YO, si no como el objeto de la experiencia del “yo” que aun sigue presente.

Si se continua con la indagación, llega el momento en el que el YO-Silencio se reconoce como lo que uno realmente es, lo que equivale a la disolución del “yo”. Este reconocimiento viene acompañado, por así decirlo, de la manifestación del poder de la Consciencia, encargado de la absorción y completa disolución del “yo”.

Cabe destacar que la absorción del “yo”, quiere decir que desaparece la idea de que el “yo” existe como separado o independiente de La Consciencia. Al igual que la idea de que la Luna ilumina por si misma desaparece a lo que sale el Sol.

El “yo” es lo que da la impresión de que hay un Mundo independiente de La Consciencia. Cuando el “yo” se disuelve en la Consciencia, se hace evidente que El Mundo y La Consciencia no son dos entidades separadas si no uno y la misma cosa. Es decir, solo existe La Consciencia.

Hasta que el sentido de separación entre la Ilusión (Mundo) y La Realidad (La Consciencia) no desaparezca, la indagación debe continuar. Es decir, hasta que no surja de nuevo el “yo”.