Cuando el conocimiento de ser Consciencia es irreversible, ya no afectan ni la cantidad ni la calidad de pensamientos, aun así, los mismos pierden el poder de controlar el comportamiento del cuerpo.
~ C.T
El estado libre de pensamientos no es el estado natural de la Consciencia, es un estado mental. La Consciencia del estado libre de pensamientos es el estado Natural.
~ C.T
Uno no puede ser consciente de la Consciencia, si no ser la Consciencia de la cual se es consciente.
~ C.T
Por ejemplo, si soy consciente de la presencia o ausencia de ruido de tráfico en el exterior, esa conciencia de ruido o ausencia de ruido no es «yo», porque soy yo quien experimenta esa conciencia. Del mismo modo, la conciencia de que los pensamientos están presentes o de que parecen estar ausentes no es «yo», porque soy yo quien experimenta esa conciencia; por lo tanto, prestar atención a esa conciencia no es prestar atención a «yo». Sin embargo, si decimos que soy la conciencia que es consciente de esa conciencia de la ausencia relativa de pensamiento, en el primero de estos dos sentidos, la palabra «consciencia» sí se refiere a «yo». Por lo tanto, «consciencia» es un término ambiguo, por lo que en este contexto puede llevar a confusión y malentendidos (que es, incidentalmente, la razón por la que la descripción popular de la práctica auto-indagación como «la conciencia observando a la conciencia» puede malinterpretarse fácilmente y, por lo tanto, es potencialmente engañosa).
Es decir, «consciencia» o «percepción» suele significar la cualidad o condición de ser consciente de algo distinto de «yo», por lo que, en ese sentido, no es «yo», ya que es una condición que cambia con frecuencia y, por lo tanto, impermanente. Sin embargo, los términos «consciencia» o «percepción» también pueden utilizarse para denotar aquello que es conciente de algo, por lo que, en ese sentido, es «yo» (aunque solo el ego, mientras sea consciente de algo distinto de sí mismo). Por lo tanto, si uno logra una reducción relativa de su pensamiento o actividad mental concentrando su atención en la respiración o en cualquier otra cosa que no sea «yo», no debemos asumir que ese estado de conciencia relativamente libre de pensamientos es «yo», sino que debemos intentar ser conscientes únicamente del «yo» que es consciente de ese estado.
Sea cual sea nuestra experiencia, ya sea una aparente “conciencia libre de pensamientos” o cualquier otra, siempre debemos aspirar a profundizar en nuestro interior, intentando experimentar quién soy yo, quien la experimenta. Mientras experimentemos algo que podamos nombrar, describir o concebir de cualquier manera —aunque solo podamos concebirlo como “esto soy yo”—, no es lo que realmente soy, porque estoy más allá del alcance o la capacidad de comprensión de cualquier palabra, pensamiento, idea o concepto. Por lo tanto, necesitamos profundizar aún más en nuestra auto-conciencia para destilar y extraer de ella la esencia misma que es realmente “yo”.
~ Michael James de las esperanzas de Ramana Maharshi
Pregunta – ¿Un iluminado silencia sus pensamientos antes de hablar, o también necesita pensar antes de manifestar externamente un contenido coherente e inteligente?
César – No, el estado natural del sabio es Silencio, el sabio sabe que es Consciencia. Sus palabras y acciones son espontáneas.
Pregunta – ¿Piensa o no piensa, antes de hablar?
César – No. La palabra es espontánea, no preconcebida.
Pregunta – Es decir, no piensa antes de hablar. En conclusión, la diferencia es que la persona ordinaria, antes de hablar, piensa lo que va a decir. El sabio, no sabe lo que va a decir, lo descubre cuando se escucha hablar. ¿Es correcto?
César – El ignorante habla de lo que cree, el sabio de lo que sabe. Y, sí, el sabio sabe lo que habla después, o mientras habla o hace. Aun así, en él no existe el sentido de hacedor.
Everything happens on its own time. One who is ready for the Absolute will be made somehow to hear of it and then start the practice. He will immediately recognize the value of Self-Knowledge and will follow it up with determination.
~ Ramana Maharshi
Dijo una vez Ramana Maharshi: “La magia ocurre cuando dejas de preocuparte por cómo resultarán las cosas. La verdadera paz se encuentra en soltar el control, en rendirse a la corriente natural de la vida sin resistencia. Cuando dejas de aferrarte a los resultados y simplemente eres, descubres que todo llega en el momento adecuado y de la forma correcta.”
“He partido de aquí, en búsqueda de mi Padre y en obediencia a Su mandato. Esto sólo es embarcarse en una empresa virtuosa. Por consiguiente, nadie tiene por qué lamentarse por este asunto…”.
~ Ramana Maharshi
Pregunta – ¿La entrega es una actitud de espera o de “hágase tu voluntad”, que es una forma de decir “que sea lo que tenga que ser”?
César – Sí, es entregar el sentido de individualidad.
Pregunta – ¿Cuánto más se lucha por cambiar una tendencia, más fuerte se hace?
César – Con las tendencias no se lucha, ni se cambian unas por otras. Se observan sin aceptarlas ni rechazarlas. Lo mejor es mantener la atención en el “yo” a quien le surgen.