D. ¿Cómo puedo yo repetir la experiencia del Samadhi o la Quiescencia que obtengo aquí?

D. ¿Cómo puedo yo repetir la experiencia del Samadhi o la Quiescencia que obtengo aquí?

M. Su experiencia presente se debe a la influencia de la atmósfera en la que se encuentra usted. ¿Puede usted tenerla fuera esta atmósfera? La experiencia no es permanente. Hasta que deviene permanente, la práctica es necesaria.

~ Conversaciones con Ramana Maharshi

D. ¿Cuál es la utilidad del Samadhi, y subsiste el pensamiento entonces?

D. ¿Cuál es la utilidad del Samadhi, y subsiste el pensamiento entonces?

M. Solo el Samadhi puede revelar la Verdad. Los pensamientos tienden un velo sobre la Realidad, y así, la Realidad no es realizada como tal en otros estados que no sean el Samadhi.
En el Samadhi solo hay la sensación «YO SOY» y ningún pensamiento. La experiencia «YO SOY» es SER QUIESCENTE.

~ Conversaciones con Ramana Maharshi

Pascaline Millet sobre Ramana Maharshi

En el ashram, vimos en un extremo de la sala una figura silenciosa e inmóvil, reclinada en un diván bajo, sumida en profunda meditación, ajena, al parecer, a todos y a todo. Entramos sigilosamente y nos sentamos en el suelo entre la multitud. Observé lentamente la extraña e inolvidable escena, con toda mi atención fija en esa figura central cuya serena majestuosidad, serena fuerza y perfecto aplomo parecían llenar el lugar de una paz indescriptible.
Mirar sus ojos, brillantes como estrellas, fue quizás por primera vez comprender el significado de la Eternidad y dejarme llevar por una dicha incomprensible.

¿Quién era este Grande? ¿En qué peldaño de la escalera de la evolución humana o sobrehumana se encontraba? Tales preguntas tienen poco valor. Cuando brilla el sol, ¿acaso es necesario saber por qué y cómo brilla? Abrí mi corazón a la Vida Espiritual que irradiaba tan intensamente en el Silencio. Tuve la impresión de estar, por así decirlo, rodeado por un mar de Poder ardiente, fundiendo a todos los presentes en una gran Llama que se elevaba hacia el Cielo. La figura silenciosa no se giró, se movió ni mostró interés alguno en lo que sucedía, es decir, en la recitación de los Vedas que se realizaba como oración vespertina en el ashram. Era como si viviera en una esfera más allá de las limitaciones del tiempo y el espacio.

~ Pascaline Millet sobre Ramana Maharshi

Conversaciones con Ramana Maharshi

D. Hay veces en que las personas y las cosas toman una forma vaga, casi transparente, como en un sueño. Uno cesa de observarlos como si estuvieran fuera, pero es pasivamente consciente de su existencia, mientras no activamente consciente de ningún tipo de sí mismidad. Hay una profunda quiescencia en la mente. ¿Es en tales veces ocasiones cuando uno está listo para sumergirse en el Sí mismo? ¿O es esta condición enfermiza, el resultado del auto-hipnotismo? ¿Debe ser fomentada
como algo que produce una paz temporal?

M. Hay Consciencia junto con quiescencia en la mente; éste es exactamente el estado al que apuntar. El hecho de que la pregunta ha sido formulada sobre este punto, sin realizar que es el Sí mismo, muestra que el estado no es estable sino casual.

La palabra «sumergirse» es apropiada cuando hay tendencias hacia el exterior; y cuando, por consiguiente, la mente tiene que ser dirigida y vuelta hacia dentro, hay una submersión bajo la superficie de las externalidades. Pero cuando la quiescencia prevalece sin obstruir la Consciencia, ¿dónde está la necesidad de sumergirse? Si ese estado no ha sido realizado como el Sí mismo, el esfuerzo que hay que hacer puede ser llamado «submersión». En este sentido el estado puede decirse que es apropiado para la realización o la submersión. Así pues, las dos últimas preguntas que ha hecho usted no surgen.

~ Conversaciones con Ramana Maharshi

D. ¿Es necesaria una meditación sentado para fortalecer la mente?

D. ¿Es necesaria una meditación sentado para fortalecer la mente?

M. No, si usted tiene siempre la idea de que ella no es su obra. Al principio, el esfuerzo es necesario para que usted se acuerde de ella, pero después ella deviene natural y continua. El trabajo proseguirá por sí solo, y su paz permanecerá imperturbable.
La meditación es su verdadera naturaleza. Usted la llama meditación ahora, debido a que hay otros pensamientos que le distraen. Cuando estos pensamientos son disipados, solo queda usted —es decir, en el estado de meditación libre de pensamientos; y esa es su naturaleza real, que ahora usted está intentando obtener desechando otros pensamientos. Ese desechar otros pensamientos es llamado ahora meditación. Pero cuando la práctica deviene firme, la naturaleza real se muestra a sí misma como verdadera meditación.

~ Conversaciones con Ramana Maharshi

D. ¡Cuando uno intenta la meditación, otros pensamientos surgen con más fuerza!

D. ¡Cuando uno intenta la meditación, otros pensamientos surgen con más fuerza!

M. Sí, en la meditación surgen todo tipo de pensamientos. Eso es correcto; puesto que lo que está oculto en ti sale fuera. A menos que salga, ¿cómo puede ser destruido? Los pensamientos surgen espontáneamente, por así decir, pero solo para ser extinguidos de la forma debida, fortaleciendo así la mente.

~ Conversaciones con Ramana Maharshi

D. Si la mente es meramente una sombra ¿cómo entonces ha de conocer uno al Sí mismo?

D. Si la mente es meramente una sombra ¿cómo entonces ha de conocer uno al Sí mismo?

M. El Sí mismo es el Corazón, auto-luminoso. La iluminación surge del Corazón y alcanza el cerebro, que es la sede de la mente. El mundo es visto con la mente; así pues, usted ve el mundo por la luz reflejada del Sí mismo. El mundo es percibido por un acto de la mente. Cuando la mente es iluminada, es consciente del mundo;
cuando no es iluminada, no es consciente del mundo.

Si la mente se vuelve hacia la Fuente de iluminación, el conocimiento objetivo cesa, y solo el Sí mismo brilla como el Corazón. La luna brilla por el reflejo de la luz del sol. Cuando el sol se ha puesto, la luna es útil para mostrar los objetos. Cuando el sol ha salido, nadie necesita a la luna, aunque su disco es visible en el cielo. Así es con la mente y el Corazón. La mente se hace útil por su luz reflejada. Se usa para ver los objetos. Cuando se vuelve hacia dentro, se sumerge en la Fuente de iluminación que brilla por Ella misma, y la mente es entonces como la luna durante el día.

Cuando está oscuro, es necesaria una lámpara para dar luz. Pero cuando el sol ha salido, no hay ninguna necesidad de la lámpara; los objetos son visibles. Y para ver el sol, no es necesaria ninguna lámpara, es suficiente con que vuelva usted sus ojos hacia el sol auto-luminoso. Similarmente con la mente; para ver los objetos
es necesaria la luz reflejada de la mente. Para ver el Corazón es suficiente que la mente se vuelva hacia él. Entonces la mente no cuenta y el Corazón es auto-fulgente.

~ Conversaciones con Ramana Maharshi

D. ¿Cómo puedo controlar la mente?

D. ¿Cómo puedo controlar la mente?

M. No hay ninguna mente que controlar si se realiza el Sí mismo. El Sí mismo brilla cuando la mente se desvanece. En el hombre realizado la mente puede estar activa o inactiva, pero sólo existe el Sí mismo, pues la mente, el cuerpo y el mundo no están separados del Sí mismo; y ellos no pueden permanecer aparte del Sí mismo.
¿Pueden ellos ser otros que el Sí mismo? Cuando se es consciente del Sí mismo ¿por qué debe uno preocuparse por estas sombras? ¿Cómo afectan ellas al Sí mismo?

~ Conversaciones Con Ramana Maharshi

Cuando salgas de prisión, verás que tu mente está intacta

Cuando salgas de prisión, verás que tu mente está intacta. Todo tu conocimiento está intacto, pero estarás fuera de ella. Funcionará automáticamente y dirigirá tu vida maravillosamente. El problema surge cuando algún “tú” se involucra. Cuando eres consciente, observando, la mente funciona automáticamente como se requiere.

~ Ramana Maharshi

Conversaciones con Ramana Maharshi

Sri Bhagavan dijo a otro devoto que hay cinco estados:

(1) El sueño profundo; (2) Antes de despertar, un estado libre de pensamientos; (3) El sentido de felicidad de esa liberación de los pensamientos; (4) El movimiento interno de las tendencias, y (5) La vigilia completa con distracción. El segundo de esos estados debe hacerse permanente.

~ Conversaciones con Ramana Maharshi