Michael James de las esperanzas de Ramana Maharshi

Es la mente la que intenta ser auto-atenta. Ser auto-atenta provoca que la mente se sumerja en nuestro ser esencial, «Yo soy», porque la auto-atención no es una acción, y sin actividad —es decir, sin prestar atención a nada más que «Yo»— la mente no puede surgir ni mantenerse. Por lo tanto, para ser el ser esencial que siempre es, todo lo que la mente necesita es simplemente intentar ser auto-atenta con calma.

~ Michael James de las esperanzas de Ramana Maharshi

Michael James de las esperanzas de Ramana Maharshi

Por ejemplo, si soy consciente de la presencia o ausencia de ruido de tráfico en el exterior, esa conciencia de ruido o ausencia de ruido no es «yo», porque soy yo quien experimenta esa conciencia. Del mismo modo, la conciencia de que los pensamientos están presentes o de que parecen estar ausentes no es «yo», porque soy yo quien experimenta esa conciencia; por lo tanto, prestar atención a esa conciencia no es prestar atención a «yo». Sin embargo, si decimos que soy la conciencia que es consciente de esa conciencia de la ausencia relativa de pensamiento, en el primero de estos dos sentidos, la palabra «consciencia» sí se refiere a «yo». Por lo tanto, «consciencia» es un término ambiguo, por lo que en este contexto puede llevar a confusión y malentendidos (que es, incidentalmente, la razón por la que la descripción popular de la práctica auto-indagación como «la conciencia observando a la conciencia» puede malinterpretarse fácilmente y, por lo tanto, es potencialmente engañosa).

Es decir, «consciencia» o «percepción» suele significar la cualidad o condición de ser consciente de algo distinto de «yo», por lo que, en ese sentido, no es «yo», ya que es una condición que cambia con frecuencia y, por lo tanto, impermanente. Sin embargo, los términos «consciencia» o «percepción» también pueden utilizarse para denotar aquello que es conciente de algo, por lo que, en ese sentido, es «yo» (aunque solo el ego, mientras sea consciente de algo distinto de sí mismo). Por lo tanto, si uno logra una reducción relativa de su pensamiento o actividad mental concentrando su atención en la respiración o en cualquier otra cosa que no sea «yo», no debemos asumir que ese estado de conciencia relativamente libre de pensamientos es «yo», sino que debemos intentar ser conscientes únicamente del «yo» que es consciente de ese estado.

Sea cual sea nuestra experiencia, ya sea una aparente “conciencia libre de pensamientos” o cualquier otra, siempre debemos aspirar a profundizar en nuestro interior, intentando experimentar quién soy yo, quien la experimenta. Mientras experimentemos algo que podamos nombrar, describir o concebir de cualquier manera —aunque solo podamos concebirlo como “esto soy yo”—, no es lo que realmente soy, porque estoy más allá del alcance o la capacidad de comprensión de cualquier palabra, pensamiento, idea o concepto. Por lo tanto, necesitamos profundizar aún más en nuestra auto-conciencia para destilar y extraer de ella la esencia misma que es realmente “yo”.

~ Michael James de las esperanzas de Ramana Maharshi

Dijo una vez Ramana Maharshi…

Dijo una vez Ramana Maharshi: “La magia ocurre cuando dejas de preocuparte por cómo resultarán las cosas. La verdadera paz se encuentra en soltar el control, en rendirse a la corriente natural de la vida sin resistencia. Cuando dejas de aferrarte a los resultados y simplemente eres, descubres que todo llega en el momento adecuado y de la forma correcta.”

Déjelo todo al Maestro. Entréguese a Él sin reserva

“Déjelo todo al Maestro. Entréguese a Él sin reserva.
Ha de hacerse una de estas dos cosas: o bien se entrega usted, debido a que se da cuenta de su incapacidad y de que necesita un Poder Más Alto que le ayude; o bien indaga en la causa de la miseria, va a la Fuente y así se sumerge en el Sí
mismo. Por una u otra vía, usted será libre de la miseria. Dios o el Gurú nunca abandona al devoto que se ha entregado.”

~ Conversaciones con Ramana Maharshi

D. ¿Qué es la Gracia del Gurú? ¿Cómo conduce a la realización del Sí mismo?

D. ¿Qué es la Gracia del Gurú? ¿Cómo conduce a la realización del Sí mismo?

M. El Gurú es el Sí mismo. A veces en su vida un hombre deviene insatisfecho con ella, y, no contento con lo que tiene, busca la satisfacción de sus deseos, por medio de la oración a Dios, etc. Su mente es gradualmente purificada hasta que anhela conocer a Dios, hasta que anhela más obtener Su Gracia que satisfacer sus deseos mundanos. Entonces, la Gracia de Dios comienza a manifestarse. Dios toma la forma de un Gurú y se aparece al devoto, le enseña la Verdad, y, además, purifica su mente por asociación. La mente del devoto gana fuerza y entonces es capaz de volverse hacia dentro. Por la meditación se purifica y permanece quiescente sin la menor agitación. Esa Expansión calma es el Sí mismo.

El Gurú es a la vez «externo» e «interno». Desde el exterior, Él da un empuje a la mente para que se vuelva hacia dentro; desde el «interior», Él empuja la mente hacia el Sí mismo y ayuda en el aquietamiento de la mente. Eso es la Gracia del Gurú. No hay diferencia entre Dios, el Gurú, y el Sí mismo.
D. En la Sociedad Teosófica, meditan para buscar Maestros que los guíen.

~ Conversaciones con Ramana Maharshi

D. ¿Ayuda mi realización a otros?

D. ¿Ayuda mi realización a otros?

M. Sí, y posiblemente es la mejor ayuda que usted pueda dar a otros. Aquellos que han descubierto grandes verdades, lo han hecho en las profundidades quiescentes del Sí mismo. Pero, en realidad, no hay ningún «otro» a quien ayudar. Pues el Ser
Realizado ve solo el Sí mismo, de la misma manera que el orfebre ve solo el oro mientras lo aprecia en diferentes joyas hechas de oro. Cuando usted se identifica con el cuerpo, el nombre y la forma están ahí. Pero cuando usted trasciende la consciencia del cuerpo, los «otros» también desaparecen. El Realizado no ve el mundo como diferente de Él mismo.

D. ¿No sería mejor si los Santos se mezclaran con otros?

M. No hay ningunos «otros» con los que mezclarse. El Sí mismo es la única Realidad.

D. ¿No debo yo intentar ayudar al mundo que sufre?

M. El Poder que le ha creado a usted ha creado también el mundo. Si ese Poder puede cuidar de usted, similarmente puede cuidar del mundo también… Si Dios ha creado el mundo, es incumbencia Suya cuidarlo, no es incumbencia de usted.

D. ¿No es nuestro deber ser patriotas?

M. Su deber es SER, y no ser esto o eso. «YO SOY LO QUE YO SOY» resume toda la verdad; el método está resumido en «SEA QUIESCENTE». ¿Y qué significa Quiescencia? Significa «Destrúyase a usted mismo»; debido a que, todo nombre y forma es la causa del trastorno. «Yo—yo» es el Sí mismo. «Yo soy
esto» es el ego. Cuando el «yo» se mantiene solo como el «yo», es el Sí mismo. Cuando se va por la tangente y dice «Yo soy esto o eso, yo soy tal y tal», —es el ego.

D. ¿Quién es entonces Dios?

M. El Sí mismo es Dios. «YO SOY» es Dios. Si Dios es aparte del Sí mismo, Él debe ser un Dios sin sí mismo, lo cual es absurdo. Todo lo que se requiere para realizar el Sí mismo es SER QUIESCENTE. ¿Qué puede ser más fácil que eso? Por consiguiente, el conocimiento de Si mismo es lo más fácil de obtener.

~ Conversaciones con Ramana Maharshi